Los minutos seguian galopando ciclicamente, pasando una y otra vez por las mismas horas ,
desde el primer rayo de luz solar sobre el cielo azul oscuro para teñirlo de azul claro y luego celeste,
y asi con su infatigable ritmo iban aclarando el dia con pinceladas de aguamarina, para terminar
el fatigado dia bañado de naranjas y rojos como el sudor de la sangre que se mezclaba con el ambar de un sol que poco a poco se iba alejando besando el horizonte con colores llenos de pasion y deseo,
como diciendo no me olvides, que mañana vuelvo ...
